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Origen y características del perro ovejero magallánico chileno

Un gaucho en Punta Arenas rodeado de un ovejero magallánico

El ovejero magallánico es un símbolo de la Patagonia.

© Pablo Rogat / Shutterstock

Conocido como leonero, patagón o zorrero, el ovejero magallánico es una raza canina oriunda de la Patagonia chilena.

Por Natalia Messer

Actualizado el 2/7/21 11:51

La historia del perro ovejero magallánico, también conocido como leonero o patagón, se remonta hacia finales del siglo XIX en la Patagonia chilena, con el desarrollo de la industria ovejera en la producción de carne y lana.

Para cumplir algunas tareas ganaderas, se hizo necesario contar con la ayuda de perros especializados en labores de pastoreo.

Fue así como en 1892 se importaron los primeros perros desde Europa hacia la Patagonia chilena, de diferentes tipos o razas, y que cumplieran con las necesidades de la industria ovina. Es decir, que pudiesen desarrollar el trabajo de pastoreo y que también fuesen resistentes a las extremas condiciones climáticas. Las bajas temperaturas, vientos y lluvias son frecuentes en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.  

Con el paso del tiempo, los perros se cruzaron entre sí, dando origen al ovejero magallánico, a quien también se le conoce como perro leonero o patagón.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Orígenes del perro leonero chileno

Es difícil establecer el origen del perro ovejero magallánico en Chile, pues es una raza que se originó de otras razas caninas británicas, ingresadas desde las Islas Fakland o Malvinas a finales del siglo XIX.

Los orígenes del perro patagón chileno, por tanto, son todavía un tema de estudio. Una teoría dice que varias especies aportaron a su herencia genética, como el viejo pastor gris galés, antecesor de razas collies, el perro ovejero inglés (bobtail) y otras razas parecidas, aptas para el pastoreo ovino.

Algunos registros revelan que a fines del siglo XIX e inicios del XX se importaron desde Gran Bretaña a la zona de Magallanes un grupo de razas collies.  

También se cree que influyó el perro yagán o fueguino, una raza hoy considerada ancestral, extinguida a comienzos del siglo XX, que existió antes de la colonización española y que acompañaba a los onas o selk’nam, indígenas de esta zona austral.

Los perros yaganes o fueguinos descienden a su vez del aguará guazú, una especie de zorro, que habita en casi toda la región sudamericana.

Características del perro ovejero magallánico

Se trata de un perro de tamaño mediano, de aproximadamente 50 cm de alzada y con un peso que oscila entre los 25 y 30 kg. Destaca por sus colores generalmente blanco, negro o gris y sus respectivas combinaciones, su hocico cuadrado, orejas en punta, abundante pelaje largo y grueso, con una especie de chasquilla que puede tapar sus ojos y que sirve como capa protectora para la nieve y los fríos invernales. En época estival debe ser trasquilado junto con las ovejas que conduce.

Es un perro que aprende su labor por imitación, muy ágil, vivaz, de gran inteligencia y sentido de conducción. Es decir, posee un instinto innato para el pastoreo de ovejas, porque es capaz de reunir al rebaño y buscar también a los ovinos que se encuentran perdidos.

Al mismo tiempo, su carácter es sumiso y fiel, por tanto, es fácil de adiestrar y tiene sus sentidos muy agudizados, especialmente el oído, pues responde sin vacilación al llamado de su tutor o ante fuertes silbidos y chiflidos.

Es, además, uno de los pocos perros pastores del mundo capaz de recorrer largas distancias. Suele acompañar a los arrieros a caballo, por más de 30 km diarios. Durante la travesía acostumbra a comer cada tres días y casi no bebe agua mientras está laborando.

Además, casi nunca se despega de las ovejas, lo que no sucede con otras especies caninas como el border collie escocés o el kelpie australiano. Está siempre alerta y pendiente del rebaño, también de las pertenencias de su amo, que frente a cualquier señal de alarma es capaz de defender con su propia vida.

¿Por qué se le llama perro zorrero o leonero al ovejero magallánico?

Se dice que el ovejero magallánico puede enfrentarse a zorros y pumas (llamados también leones por los habitantes de la zona). De ahí el seudónimo de perros zorreros o leoneros.

Uso, símbolo y monumento al perro ovejero magallánico

En los últimos 100 años, este perro típico de Chile ha sido la principal herramienta de trabajo para los ganaderos patagones.  

En esta zona austral chilena, el animal también se convirtió en una especie de símbolo: sinónimo de lealtad, esfuerzo, trabajo duro sin descanso. Una especie de perro obrero, imparable, que acompaña a su amo en la ardua tarea de ganarse la vida, pese a las condiciones climáticas extremas.

De hecho, existe un monumento llamado “El Ovejero de Punta Arenas”, ubicado en la misma ciudad de Punta Arenas, la más austral del mundo, que representa a perros de esta raza.

El ovejero magallánico, un patrimonio chileno

Para organizaciones como el Kennel Club de Chile, una corporación que data de 1935 y que tiene como misión promover y divulgar todo lo relacionado con la crianza, fomento y cuidado de los perros de raza en ese país, el ovejero magallánico es un patrimonio nacional que destaca por su poder de adaptación a un entorno extremo, lo que habría generado un fenotipo nuevo.

Por eso, el Kennel Club de Chile ha trabajado en los últimos años para que el perro leonero, patagón, zorrero u ovejero magallánico sea una raza reconocida internacionalmente, pues también se corre el peligro de que esta raza criolla desaparezca, por la cruza sin control.

Un grupo de expertos ha comenzado a censar y registrar el linaje y fenotipo de este tipo de perro, con base en su ADN y otros análisis, para así conseguir un estándar de la raza, que corresponde a una descripción de sus rasgos físicos, carácter y funcionalidad.

Para la identificación genética se insertaron microchips en al menos seis familias puras de ovejeros magallánicos. Estos son algunos de los requisitos que exige la Federación Cinológica Internacional (FCI), para que así pueda certificarse esta raza como endémica de Chile.

En caso de ser reconocida, el ovejero magallánico se sumaría a la segunda raza certificada a nivel nacional, el terrier chileno, que también está en trámite de certificación internacional.