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Calendario gestacional canino semana a semana

Perra embarazada reposando

A partir de la semana siete, los cachorros comienzan a moverse.

© Nina Buday / Shutterstock

¿Cómo es la gestación canina y cuánto dura? Te compartimos una guía sobre el embarazo de una perra semana a semana.

Por Dra. Jo de Klerk, veterinaria miembro del 'Royal College of Veterinary Surgeons' (MRCVS) del Reino Unido

Actualizado el 27/3/21 18:46

Si nunca tuviste que cuidar a una perra preñada, entonces no sabes cuán maravilloso y agotador pueden ser.

De hecho, suceden muchas cosas al mismo tiempo.

Por eso, es necesario seguir muy de cerca el desarrollo del embarazo hasta poder sentir ese momento mágico donde los cachorros comienzan a moverse en la panza de tu perra.

La duración aproximada de la gestación de una perra es de 63 días. Sin embargo, esto puede variar entre ocho y nueve semanas. Por lo tanto, si tienes una perra preñada, utiliza este calendario canino de gestación para saber exactamente cuándo podrás sentir que los cachorros se mueven en la panza de tu perrita.

Semanas cero a uno: se produce la fecundación

En este período de tiempo tiene lugar el apareamiento y, a los pocos días, llega la fecundación. Quizás te preguntes si tu perra está preñada. Pero no podrás saber si el espermatozoide ya fertilzó el óvulo. Esto solo se puede comprobar mediante un análisis de sangre o una ecografía (ultrasonido) realizada por un veterinario después de la semana tres.

Semana dos: implantación del óvulo en el útero

En esta semana, el óvulo fecundado llegará al útero para la fase de implantación. A partir de este momento, es posible que notes cambios de comportamiento en tu perra. Estos son los primeros signos de que etá preñada. Por ejemplo, tu perra puede volverse de mal humor o muy afectuosa, o comenzará a cuidar mucho sus pertenencias.

Una ecografía permitirá saber si tu perra está embarazada

Semana tres: los embriones continúan desarrollándose

Si te estás preguntando si ya podrás sentir que los cachorros de tu perra se mueven, la respuesta es no. En esta semana, los embriones se desarrollan aún más. Tu mascota mostrará signos de cambios de humor, aumento del apetito y comenzará el desarrollo de la glándula mamaria.

A partir de las tres semanas posteriores al apareamiento, podrás confirmar si tu perra está preñada con un análisis de sangre o una ecografía en el veterinario. Dicho esto, es posible que ya sospeches que tu perra está preñada por los cambios que estás viendo.

Semana cuatro: se forman los fetos

Los fetos son versiones más desarrolladas de los embriones. Y ahora están en camino de tomar la forma de cachorritos. En la cuarta semana, los fetos se pueden ver a través de una ecografía. Antes de este tiempo, tu veterinario solo habrá podido ver pequeñas estructuras negras en el útero. En este punto, tu perra ha estado preñada durante al menos 28 días. En la ecografía, tu veterinario señalará la formación de varias características anatómicas. Pero aún no podrás sentir que los cachorros se mueven.

Semana cinco: aparecen los órganos sexuales

Los fetos desarrollan sus órganos sexuales al comienzo de la semana cinco. Es en esta semana cuando ya parecen pequeños cachorros. Si se realiza una ecografía, podrás ver fácilmente las yemas de las patitas y los dedos de los pies, pero no esperes saber si tus cachorros son hembras o machos. Aún es muy difícil de saberlo.

Además, la barriga de tu perra se verá más hinchada, ya que los cachorros comienzan a crecer a un ritmo más rápido. En este punto, hay que servirle comidas más pequeñas, pero con más frecuencia. La comida debe tener un alto contenido de energía y calcio para el desarrollo de los huesos de los cachorros. Una comida para cachorros, o comida específica para perras preñadas, es ideal.

Durante la quinta semana, la barriga de tu perra se verá hinchada

Semana seis: los cachorros comienzan a adquirir el color de su pelaje

A medida que los cachorros continúan creciendo, el siguiente paso es la pigmentación. En esta etapa se forman los párpados, que permanecerán cerrados hasta después del nacimiento. En este período, tu mascota se sentirá más incómoda y, ocasionalmente, traerá a colación sus comidas debido a la presión adicional en su estómago. Es por eso que las comidas deben ofrecerse en pocas cantidades, pero con frecuencia para garantizar que tu perra obtenga todas las calorías que necesita.

Semana siete: ya puedes sentir que los cachorros se mueven

Durante la semana siete, los cachorros ya están bien desarrollados y comienzan a alcanzar el tamaño necesario para el nacimiento. Si todavía te preguntas cuándo podrás sentir a los cachorros moverse, este es el momento. Si tienes un poco de paciencia, incluso podrás ver el movimiento de los cachorros en el abdomen de tu perra.

Para palpar los cachorros en una perra preñada simplemente coloca tus manos en su abdomen y aplica una presión muy suave hacia adentro. Vas a sentir unos bultos duros en la parte inferior de su cuerpo, que son los cachorros en desarrollo. Sin embargo, todo esto debe hacerse con mucho cuidado y si tu perra no está contenta con eso, no insistas. Además, sus glándulas mamarias finalmente se desarrollarán. Este es el momento perfecto para comenzar a construir la caja de parto.

Si tienes suerte, podrás ver cómo se mueven los cachorros

Semana ocho: los cachorros obtienen su pelaje

Los cachorros finalmente obtienen su pelaje después de la semana ocho. Además, seguirás notando mucho movimiento dentro del vientre de tu perrita. Asegúrate de tener la caja de parto lista porque tu mascota comenzará a buscar un lugar para anidar.

Semanas ocho a nueve: preparación para el parto

Los cachorros se están preparando para salir. Si tu perra está lista para dar a luz, puede parecer incómoda y ansiosa. Sigue las instrucciones del video que está aquí abajo y toma la temperatura rectal cada 12 horas. Si la temperatura desciende por debajo de 36 °C después de dos lecturas consecutivas, el trabajo de parto estará casi listo. Esta es la primera señal de que tu perra va a parir.

¿Cómo cuidar a tu perra durante la gestación?

Es importante cuidar mucho a tu perra durante estas nueve semanas. Para eso, sigue esta lista de consejos:

  • Mantén una dieta equilibrada

No hay necesidad de darle suplementos especiales a tu perra, pero ayudará mucho ofrecerle alimentos ricos en calorias y calcio. Esto se puede lograr fácilmente dándole alimento para perras preñadas.

  • Aumenta la frecuencia de las comidas y no el volumen

Si tu perra tiene más hambre con el paso de las semanas, dale más comida según la cantidad que te indique el veterinario. Es mejor aumentar la frecuencia de las comidas, para que coma más durante el día, que aumentar su volumen.

  • Limita cualquier actividad extenuante

Sacar a pasear a tu perra preñada es vital para mantenerla en forma, pero no dejes que salte sobre cosas.

  • Controles médicos

Los controles veterinarios durante todo el proceso de embarazo son muy importantes para asegurarse de que los cachorros se desarrollen con normalidad.

Ahora ya sabes cómo es el proceso del embarazo en perras. Solo recuerda que no es simple y tu mascota requiere atención y cuidados adicionales durante este tiempo.

Lo ideal es dejarla en manos de criadores experimentados, ya que las cosas pueden salir mal fácilmente y esto puede resultar en costosos gastos en veterinarias.

Los criadores experimentados también tendrán el mejor acceso a la mejor genética para ayudar a mejorar las líneas de sangre de la raza.

¿Cuándo llamar al veterinario?

Si tu perra está a punto de dar a luz, es esencial saber cuándo van mal las cosas, ya que esperar demasiado puede provocar la muerte de los cachorros o incluso de tu perra.

Si ella ha tenido un descenso de temperatura durante más de 24 horas y no ha podido parir a los cachorros, o si tiene una secreción vulvar oscura o de color verde, o ha estado esforzándose mucho durante 30 minutos sin dar a luz a los cachorros, todos estos son indicios de que podría necesitar una cesárea y tratamiento veterinario de emergencia.

Los consejos publicados en Wamiz tienen una finalidad informativa y nunca deben ser utilizados como un sustituto a la consulta con un veterinario o especialista de la salud.