¡Bienvenidos a Wamiz Latinoamérica! 🌎

Publicidad

Dormir con tu mascota: ventajas, desventajas, riesgos y enfermedades

Niña durmiendo con perro

Hay razas caninas más aptas para dormir con ellas.

© Rasulov / Shutterstock

Puede que estemos acostumbrados a dormir con nuestras mascotas, pero ¿qué tan bueno es meterlas a nuestra cama?

Por Dra. Soledad Torres Alvarado, veterinaria especialista en etología clínica y neurociencias

Actualizado el

Dicen que dormir con nuestras mascotas mejora la calidad del sueño y ayuda a reducir el estrés, la ansiedad e incluso la presión arterial.

También brinda una sensación de seguridad, especialmente si alguien irrumpe en el hogar de imprevisto, ya que lo más probable es que la mascota nos avise con un ladrido o maullido.

La Dra. Soledad Torres Alvarado, médico veterinario de la Universidad Austral de Chile, especializada en etología clínica, psicofarmacología y neurociencias, nos explica en Wamiz Latinoamérica cuáles son los beneficios y riesgos de dormir con nuestros perros y gatos

¿Qué tan recomendable es dormir con nuestras mascotas?

Todo va a depender de la especie. Si pensamos exclusivamente en perros y gatos, sus ciclos de sueño varían. Los perros pueden llegar a dormir bastante parecido a nosotros e incluso más, considerando siestas de por medio (hasta 10 a 12 horas al día).

Un gato duerme entre 12 a 16 horas, pero la diferencia es el rango horario. El que tiene felinos sabe de esto. Los gatos se despiertan muy temprano, considerando que son una especie crepuscular, o sea que comienzan sus actividades al atardecer o amanecer. Esto puede entrar en conflicto con nuestros propios ciclos del sueño.

Fuera de eso, si no hay discordancias con eso —porque hay gatos que pueden adaptar su ciclo al del humano— y si no hay problemas sanitarios, desacuerdos entre los tutores (en caso de parejas) o algún otro problema, no debería haber inconveniente en dormir con nuestras mascotas.

¿Cuáles son los beneficios de dormir con nuestra mascota?

A nivel de salud física y emocional, dormir con nuestra mascota aumenta los niveles de oxitocina. De ella es conocido el efecto a nivel cardiovascular, neuromodulador y con ello su poder ansiolítico y de regulación del sueño.

El sentirse más seguro es otro factor añadido que contribuye a lo anterior y el factor social, que se facilita bastante. Algunos profesionales de la salud mental recomiendan —bajo ciertas premisas en sus tratamientos— fortalecer o mantener el vínculo con nuestros perros o gatos mediante estas rutinas.

¿Hay riesgos o enfermedades transmisibles por dormir con nuestras mascotas?

En caso de que la salud de la mascota estuviese descuidada, sí podrían transmitirse enfermedades. Lamentablemente, ese riesgo zoonótico siempre puede existir, pero es responsabilidad del tutor mantener al día las desparasitaciones internas y externas.

En cuanto a problemas conductuales —salvo que el perro o gato padezca algún problema relacionado con dolor, neurológico, metabólico (todos pueden desencadenar reacciones agresivas incluso por largo tiempo) o algún tipo de agresividad impulsiva donde no se puedan prever los ataques o bien cuadros ansiosos que dificulten el aprendizaje—, no recomendaría que se invite al animal a dormir con el tutor hasta que no se haya diagnosticado y tratado médicamente el problema.

En un animal sano no debería haber problemas, salvo que el tutor los empiece a crear con sus inconsistencias (regaños porque se sube, pero luego lo invita a subir y el perro o gato resulta confundido y ansioso) o bien discordancias entre parejas o familiares.

Cuando existe protección de recursos por parte de la mascota, sugiero revisar el problema de base, que normalmente subyace en la ansiedad.

¿Qué debemos considerar antes de dormir con nuestra mascota?

Una proyección a largo plazo. Los animales se van a acostumbrar a dormir con nosotros y si luego decidimos sacarlos, no van a entender por qué y mucho menos si es de un día para otro, de mala forma y hacia una cama que ni se parece a la que solían usar. Y esta vez durmiendo solos y muchas veces aislados.

¿Hay razas caninas o felinas más idóneas para dormir con humanos?

La verdad es que no, pero obviamente los perros de talla grande siempre van a ser una complicación por su tamaño. Aún así, dicen por ahí que “el que quiere, puede”. Y he visto muchos casos.

La adaptación es uno de los rasgos más notables de la domesticación. Y si el perro o gato llegó a la cama es porque, sin duda, disfruta de hacerlo.

El humano es el que pondrá el límite, siempre que lo establezca de buena forma, amablemente y entendiendo el lenguaje de la especie.

Entrevista realizada por Natalia Messer.

También te puede interesar:

Los consejos publicados en Wamiz tienen una finalidad informativa y nunca deben ser utilizados como un sustituto a la consulta con un veterinario o especialista de la salud.

Deja un comentario
0 comentarios
Confirmación de la eliminación

¿Estás seguro de querer borrar este comentario?

Conéctate para comentar